Blog

Adiós al aula de clase

Por: Ricardo Mejía Cano

Si su hijo estudia todo el día sentado en una aula, seguramente no lo están preparando para la nueva economía. El diploma tampoco le servirá de mucho, pues con la velocidad de los cambios, lo que aprendió ayer de poco le servirá mañana.

Cada vez más instituciones educativas en el mundo están optando por el aprendizaje basado en proyectos: una vez los estudiantes adquieren las habilidades básicas de lectura, escritura y matemáticas, son asignados a diferentes grupos que deben resolver problemas específicos. Para tal fin el grupo debe planear, investigar, sintetizar, sacar conclusiones, aprovechar las herramientas tecnológicas, etc., hasta resolver el problema. Así aprenden a aprender.

“Una de las grandes ventajas del aprendizaje basado en proyectos es que el colegio o la universidad se convierten en un laboratorio de lo que ocurre en la vida real. Obliga a los jóvenes a investigar problemas reales, que son de su interés y con gusto se aplican a resolverlos”, opina la investigadora Sylvia Chard.

Cuando los jóvenes son educados con esta novedosa metodología, desarrollan su capacidad de trabajo en grupo, su pensamiento crítico, la creatividad, habilidades comunicacionales, aprenden a tomar decisiones y como lograr consensos.

Rube Goldberg fue un famoso caricaturista norteamericano, quien además de recibir el Premio Pulitzer como caricaturista editorial, fue ingeniero, escritor y escultor. Muchas de sus caricaturas muestran una serie de mecanismos simples, enlazados entre si, donde cada uno acciona el siguiente con el fin conseguir, luego de muchos pasos, un efecto deseado.  El resultado final es una compleja máquina que requiere de un detallado análisis para entender su objetivo. Para desconcierto del observador, se trata de una tontería. Pero si Goldberg no hubiera sido ingeniero, posiblemente no hubiera podido crear las caricaturas que tanta fama le dieron.

La Facultad de Ingeniería Mecánica de la UPB esta adaptando su currículo a los tiempos modernos: Sus estudiantes deben realizar el Módulo de Ingeniería Aplicada en los semestres I, III, V y VII. Recientemente presentaron en público los proyectos que cada grupo desarrolló.

A los grupos del primer semestre se les pidió fabricar una “Máquina de Goldberg”. Las máquinas debían producir un efecto determinado después de varios pasos y la sincronización de los diferentes mecanismos debía ser precisa para alcanza siempre el mismo efecto.  Los estudiantes tuvieron que enfrentar problemas de fluidos, mecánica,  termodinámica, resistencia de materiales, transferencia de calor, etc. Se vieron obligados a estudiar muchos temas que seguramente desconocían.

Para el profesor Santiago Betancourt, uno de los líderes de los nuevos Módulos, la Facultad de IM se esta adaptando a los nuevos entornos, a las exigencias de mayor innovación, pertinencia y eficiencia. Para tal fin se ha visto obligada a cambiar metodologías, enfoques y ciclos formativos.

Para Diego Flórez, Director de la Facultad de IM, “El profesor ya no es el de ayer que se sienta a jactarse de sus conocimientos. Por el contrario ha comprendido su papel de guía y orientador que permita la navegación por nuevos rumbos, para que poco a poco los estudiantes vayan abriendo sus propios caminos.”

La Mesa de Talento del Comité Universidad-Empresa-Estado se ha fijado propósitos semejantes: está trabajando para que las empresas de la ciudad reciban a los estudiantes de los Institutos Técnicos y Tecnológicos en programas de pasantías  y así darles la oportunidad de conocer los problemas reales de la industria. Que puedan aprender haciendo.

Si queremos una educación pertinente, la enseñanza deberá ser en los laboratorios y en las instalaciones de las empresas, ayudando (Y así aprendiendo) a resolver problemas de la vida real.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

(57) (4) 321 77 77 (57) 313 759 19 19 Oficina
Cra 25 No. 12 Sur - 59 Of. 231 Medellín - Colombia
info@sdj.com.co