Blog

De un navegante y un enamorado.

Por: Ricardo Mejía Cano.

Fueron dos días de aguaceros torrenciales. El capitán, un francés, se mareo y se tuvo que acostar varios días. Competían en la famosa “Atlantic Rally for Cruisers” que sigue la ruta del cuarto viaje de Colon, de Las Islas Canarias a Sta. Lucia. El resto de la tripulación eran cuatro paisas, quienes se las arreglaron como pudieron y terminaron de quintos en su categoría. Los lideraba Carlos E. Piedrahita: Como navegante aprendió que antes de zarpar se debe definir el destino y tener todos los elementos necesarios para alcanzarlo. Este conocimiento lo puso en práctica como estratega de NUTRESA.

Acababa de llegar a casa, luego de dos operaciones. Encontró un ramo de rosas rojas con una nota. Ni idea de quien era el remitente. Su marido había muerto un par de años atrás y no tenía ningún interés en empezar con aventuras. Pero el remitente era pertinaz y seguía mandando flores y cartas. No le quedó remedio, le aceptó una invitación. Ella era Yadira la Ardiente, de la famosa telenovela Caballo Viejo, de quien todo el país estaba enamorado. El era economista, investigador y crítico de cine.  Así empezó la larga relación de María Cecilia Botero y Mauricio Reina, quien hoy es miembro de la junta directiva de NUTRESA.

La participación del sector manufacturero en la economía colombiana era el 14.5% del PIB en el año 2000. En el 2015 había bajado al 11%. Las exportaciones por habitante en Colombia son la cuarta parte de las de Chile y la tercera de las de Costa Rica. Datos de “Bitácora de una Multilatina”, escrito a tres manos por Piedrahita, Reina y Amira Abultaif, ex periodista de Semana.

Mientras el sector manufacturero se encogió, NUTRESA se disparó: del 2000 al 2015 sus ventas se multiplicaron por 12, las ventas internacionales se multiplicaron por 25 y la participación de las exportaciones en las ventas totales de la compañía pasó del 4% al 38%.

La única preocupación del gobierno es como subsidiar y satisfacer a los cabecillas del terrorismo, que no quieren trabajar, en lugar de promover el desarrollo empresarial, para generar empleo para aquellos que lo necesitan y quieren trabajar. Pero la historia de NUTRESA es un buen ejemplo de cómo crecer en entornos difíciles.

Al discutir el plan estratégico en el año 2000, decidieron pasar de ser exportadores, a jugadores con liderazgo en varios países. Esto los obligó a desinvertir en activos fijos poco productivos y concentrarse en la búsqueda de compañías en el exterior, donde pudieran no sólo aplicar sus conocimientos, sino también aprender de nuevos mercados.

Cuando una compañía no tiene estrategia, cualquier camino es bueno, por eso sus excedentes terminan en bodegas, tierras o inversiones en otras empresas, que no agregan valor a su actividad.

Uno de los objetivos que se fijó NUTRESA en el 2000 fue ratificar su “mantra”: primero será el ser y después el saber hacer, gestión humana continuaría jugando un papel estratégico dentro de la compañía.

Recuerdo cuando trabajaba en Colcafe, parte del grupo, y me gané una beca para estudiar ingeniería de empaques en Japón. Fui donde el Dr. Fabio Rico, en ese momento gerente de la compañía, a pedirle una licencia no remunerada para poderme ir a estudiar: “La formación es parte del trabajo, váyase con licencia remunerada y aprenda bastante”, fue su respuesta .

El libro es de forzosa lectura para todos los empresarios que quieran aprender como se hace una buena estrategia. Además esta escrito de manera amena, a veces un poco pesado en cifras económicas, pero muy inspirador, como tiene que ser viniendo de la pluma de un navegante y de un enamorado eterno.

5 thoughts on “De un navegante y un enamorado.

  1. Crítica constructiva:
    En su articulo no se debió escribir “vállase” sino “váyase”.
    El que no se equivoca es el que no hace nada!
    Saludos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

(57) (4) 321 77 77 (57) 313 759 19 19 Oficina
Cra 25 No. 12 Sur - 59 Of. 231 Medellín - Colombia
info@sdj.com.co