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“Entramar” la Academia

Por: Ricardo Mejia Cano

Para teñir una tonelada de tela se requieren de 100 a 300 metros cúbicos de agua, principalmente para lavar la tela y quitarle todos los químicos que se requieren para fijar el colorante. De no someter los efluentes a un riguroso y costoso tratamiento, el efecto contaminante es devastador.

Tony Leonard, químico textil de la Universidad de Carolina del Norte, ha estado estudiando los procesos de teñido desde 1970. No ha perdido el tiempo: modificando la composición molecular del algodón logró que éste fuera más receptivo a los pigmentos, disminuyendo la cantidad de químicos necesarios para su fijación y por ende la cantidad de agua de lavado.

En ensayos de teñido de 200 kgrs. de tela con algodón modificado ha necesitado 95% menos químicos, 90% menos agua, 75% menos energía gracias a que los colorantes son aplicados a menor temperatura, 50% menos colorantes y se ha tomado la tercera parte del tiempo. El Instituto de Ensayos Textiles de Hohenstein certificó el proceso de Leonard. Este se asoció con Michael Harari, hijo de un empresario textil de Nueva York, a quien Leonard asesoraba y crearon ColorZen. Su objetivo no es ahorrar dinero a sus clientes, aunque sin duda lo lograrán, su meta es ayudar a mejorar las aguas de nuestro contaminado entorno.

La tecnología de ColorZen fue presentada por primera vez este año en el Continuum Show de Nueva York, feria dedicada a la sostenibilidad de la industria textil. La naciente empresa ya se ganó una valiosa adepta: Alejandra Cousteau, nieta del famoso oceanógrafo, quien dice: “Esta tecnología es imprescindible para hacer la industria textil sostenible”. ColorZen abrió su primera planta en China “Donde está la más pujante industria textil del mundo y la más contaminante”. Su éxito parece garantizado.

Las telas se producen fundamentalmente de dos maneras: 1. El sistema tradicional, utilizado principalmente para vestuario y otras aplicaciones que exigen buena durabilidad y fabricados en telares convencionales de baja velocidad; y 2. Los “No Tejidos”, que se obtienen por la unión mecánica, térmica o química de una malla de fibras textiles, en procesos modernos de alta velocidad.

El sistema de fabricación de no tejidos permite modificar la resistencia, flexibilidad, permeabilidad, apariencia y tacto de las telas. Pueden ser diseñadas de múltiples maneras, de bajo costo, para aplicaciones especiales, para productos desechables, para filtración de agua o aire, etc. El proceso permite modificar el diámetro de las fibras, su densidad y orientación, lo cual hace que sus aplicaciones sean infinitas.

Tecnologías modernas permiten combinar los sistemas tradicionales de procesamiento de materiales inorgánicos, como la cerámica, con materiales orgánicos como las fibras textiles, para dar a éstas propiedades eléctricas, ópticas y mecánicas que hasta hace poco eran impensables. Esto se logra aplicando finas capas de cerámica en la superficie de la tela, con lo cual la cerámica transmite a la tela sus excepcionales propiedades mecánicas y eléctricas. Esta tecnología abriría nuevos mercados para los textiles.

Muchos de estos desarrollos se han logrado en el “Triangulo Mágico de la Innovación”, delimitado por Raleigh-Durham-Chapel Hill en Carolina del Norte, cuyo éxito se basa en la gran colaboración de los gobiernos locales, las universidades y los empresarios.

El reto de la industria textil colombiana es enorme: la revaluación, la competencia asiática tanto en telas como en confección, mercados cada vez más segmentados, etc. Pero son muchas las industrias textiles en el mundo que se han visto amenazadas por factores como los mencionados y han logrado con nuevas tecnologías salir de la crisis.

Las oportunidades de innovación en textiles son apasionantes.  el Comité Universidad-Empresa-Estado está programando una serie de reuniones con los principales sectores de la economía antioqueña. Entre ellos está el sector textil-confección. ¿Seremos capaces de sacar a profesores y estudiantes del aula de clase? ¿Qué entiendan los verdaderos problemas del sector productivo y le ayuden a encontrar soluciones? En “El Triangulo Mágico” lo lograron ¿Podremos meter a la academia en la química de los no tejidos y en la trama de los telares?

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