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“Todo pasa y todo queda…”

Por: Ricardo Mejia Cano.

Quienes estamos en el quinto piso, y habitantes en pisos vecinos de esta efímera construcción que es el edifico de la vida, disfrutamos aun con los poemas de Machado, interpretados por Serrat. Discrepo en lo de “hacer caminos sobre el mar”, porque así nada queda.

Esto lo entendió muy bien Shigemitsu Kongo. Terminada la guerra que culminó con la conversión del Japón al Budismo, se inició la construcción del templo Shitennoji, en Osaka, en el 578. Además de importar el budismo de Corea, importaron de allí los constructores de los templos. Fue así como el modesto artesano coreano, Shigemitsu, fue comisionado para la construcción del templo. Muerto durante la construcción, sus descendientes culminaron la difícil tarea. Shigemitsu no pudo ver terminada su obra, pero durante muchos siglos se retorció de risa en su tumba, al observar como sus herederos, hasta Masakasu Kongo, su cuadragésimo descendiente, estuvieron al frente de la empresa familiar Kongo Gumi Co. (KG).

El templo Shitennoji, destruido a principios del siglo XVII en la guerra que marcó el inicio de la Era Edo, fue nuevamente reconstruido por KG, diez siglos después de su inauguración. Si alguna vez va al Japón, respire la paz del templo Shitennohi y del templo Horyoji, en Nara, construido también por KG en el siglo XVII, cuya pagoda en madera es considerada la más antigua del mundo.

El profesor T. O´Hara, fundador del Instituto de Empresas Familiares de la Universidad de Bryant, quien se ha dedicado a estudiar empresas familiares con más de dos siglos de existencia, hizo hasta lo imposible en el 2003 para que Guinness certificara a KG como la empresa familiar más antigua del mundo. Desafortunadamente algunos archivos de la familia fueron destruidos en la segunda guerra mundial y no se pudo cumplir con los estrictos requerimientos de Guinness.

La revista Time preguntó a Masakasu, antes de su colapso, sobre las razones de su larga trayectoria: “La familia siempre se ha preocupado por seleccionar al hijo mejor preparado y más responsable para conducir los destinos de la empresa”. Limitarse por siglos exclusivamente a gerentes familiares fue la causa de su doloroso final. A principios de este año la empresa entró en quiebra y tuvieron que venderla a la constructora Takenaka Corporation, 15 siglos después de haber sido fundada por su tatatatatata……..rabuelo.

KG se benefició a lo largo de su historia de los subsidios del gobierno para la construcción de templos y de operar en Japón, durante siglos una de las economías más cerradas del mundo. Desaparecidos los subsidios y abierta la economía, no pudo competir. Países cerrados, con empresarios cerrados, progreso denegado.

En un análisis de Time sobre la longevidad de las empresas familiares asiáticas, concluye que su supervivencia se debió al contubernio de los estados con unas pocas familias influyentes, y no a la capacidad empresarial de dichas familias. La crisis asiática del 97-98, en que muchas empresas de larga tradición desaparecieron, fue analizada por Accenture y la Unidad de Investigación de The Economist en el estudio “Beyond the bamboo network”. En él concluyen: Para sobrevivir en la Nueva Economía, las empresas tendrán que adoptar metodologías de planeación estratégica, aprender que además de invertir en máquinas tendrán que invertir en la gente, y aprender a asociarse con otras compañías, locales o extranjeras.

Colombia está abriendo su economía, requisito indispensable para crear nuevas oportunidades a más gente y única fórmula para mejorar nuestra competitividad y alcanzar mayor equidad. Las empresas también tendrán que abrirse.

No se equivocó Shigemitsu al enseñar a sus hijos que la vida pasa pero los templos quedan. Sus obras trascenderían sus efímeras vidas. Desafortunadamente su descendiente Masakasu no entendió que la supervivencia empresarial se alcanza abriendo la mente al cambio, receta efectiva para que nosotros pasemos y algo quede.

One thought on ““Todo pasa y todo queda…”

  1. Excelente tema. El mundo es dinámico, hay más incertidumbre, aumentan los riesgos. La mente empresarial debe estar cada vez más abierta.

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