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Un punto de apoyo

Por: Ricardo Mejía Cano

“Denme un punto de apoyo y moveré el mundo”, Arquímedes.

En 1993 el monstruo de los computadores IBM, estaba al borde del colapso. Luego de 7 décadas de grandes innovaciones y transformaciones, la compañía había perdido el norte. Proveedor de los grandes computadores que transformaron el manejo de la información, se vio desplazado por el microprocesador, elemento que cambió la industria. El microprocesador permitió que los diferentes elementos del computador fueran inteligentes y se pudieran ensamblar fácilmente. Así surgieron fabricantes independientes de chips, discos de memoria, pantallas, teclados, tarjetas graficas, etc., quienes doblegaron a los fabricantes integrados verticalmente, como IBM, con su competencia ágil, económica y agresiva. IBM perdió cualquier oportunidad de negocio con su rígida estructura.

Acostumbrado a la cultura de “Hecho en Casa”, según la cual todos sus presidentes ejecutivos eran formados internamente, se vio obligado a salirse del molde y buscar alguien sin arraigo en la compañía, capaz de introducir los cambios que fuesen necesarios.

El nuevo timonel, Lou Gerstner, había tenido una exitosa carrera en American Express y en Nabisco, un importante conglomerado de alimentos y cigarrillos. Al llegar a IBM se encontró en marcha un proceso de desintegración, con el fin de separar las unidades de procesadores, almacenamiento, software, servidores e impresoras. La recomendación de todos los asesores era: cada unidad debía competir en el nuevo ambiente de desintegración empresarial y eventualmente vender algunas de esas unidades.

Sin embargo, luego de unos pocos meses Gerstner vio que el problema mayor de sus grandes clientes era como integrar todas las nuevas tecnologías para resolver sus necesidades de TI.

IBM era la única compañía capaz de entender todas las áreas de TI y ofrecer a sus clientes la mejor solución. En lugar de obligarlos a comprar sus equipos, la nueva IBM podía ayudarles a integrar las diferentes tecnologías disponibles, de acuerdo a las necesidades de cada cliente. Su principal actividad sería la asesoría y no la fabricación de equipos.

El nuevo diagnostico sería el punto de apoyo: lo importante era integrar aun mas el conocimiento de todas las divisiones y salirse del negocio de fabricación. Si IBM se hubiera apoyado en el diagnostico inicial, hoy no existiría. Con el nuevo apoyo, la palanca fue la integración de todo el conocimiento de IBM para ponerlo al servicio de sus clientes y todas las energías se concentraron en ese propósito.

Con frecuencia a los empresarios les da dificultad concentrar todas sus fuerzas en aquellos factores claves que mueven la palanca y hacen que la empresa se mueva. Se dispersan en actividades que no son relevantes y por ende no producen el cambio deseado.

Tan importante como definir a donde se quiere llegar en 5 ó 10 años, es saber donde está la empresa y cuales son los factores claves para producir el cambio. La analogía del punto de apoyo y la palanca es una manera practica para definir mejor en que se debe concentrar para alcanzar al meta.

El éxito del nuevo IBM es reconocido internacionalmente. Gerstner se retiró luego de 10 años al frente de la compañía y dejó al mando una persona hecha en casa, pero con la nueva cultura.

 

One thought on “Un punto de apoyo

  1. Geosaludo…Los factores claves de cambio son difíciles de identificar internamente. Un asesor externo y experto los identifica con más facilidad y objetividad. Algunas empresas en Colombia necesitan cambios para no desaparecer en el mediano plazo.
    Felicidades

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